Cuando instalan ventanillas para atención al público, no sé qué le pasa a los diseñadores, arquitectos, decoradores o maestros de obra que, por lo general, siempre instalan el hueco para hablar con el encargado, mucho más alto que el promedio de estatura del lugar. ¿Total? uno termina solicitando el servicio por la parte donde pasa los documentos.
Recuerdo el servicio médico al que yo iba antes, cuya ventanilla había que usarla pero como lo digo aqui: doblando el cuerpo totalmente para hablar por donde se entregaban los documentos. Varias veces hice ver este problema, pero nunca prestaron atención. Es claro: la gente en Cali no se queja, es pasiva.
Me parece que las ventanillas deberían desaparecer en algunos sitios y dejar solamente el mostrador alto.
Por otro lado, están los buses intermunicipales que cuentan con sillas muy altas como para la estatura de los alemanes. Esto significa que, en el espaldar, la parte más mullida para la cabeza, queda mucho más arriba del tamaño promedio de los colombianos. Entonces, resulta muy incómodo porque la cabeza ni queda en la parte mullida, ni queda mucho más abajo. Queda la mitad de la cabeza en la almohada y la otra mitad en el espaldar. Incómodo, verdad.
viernes, 30 de enero de 2009
tamaños y alturas con relación a las personas
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sábado, 24 de enero de 2009
Señorita Colombia y su cambio de look




Fotos de: Yahoo, El Universal
Michelle Rouillard Estrada, Señorita Colombia 2008-2009, cambió de look a tan solo dos meses de haber resultado electa: se cortó el pelo y se pasó de rubia a peliroja.
La tradición en las reinas ha sido siempre de pelo largo tanto que, aunque ella lo tenía así, se hizo agregar extensiones de pelo al llegar al concurso en noviembre. Claro, así iba más a la fija de ganar.
Según entrevista que le hizo el noticiero de televisión CM&, lo hizo porque quiso romper con esos esquemas establecidos de que las reinas tienen que ser de pelo largo. Primero, el peluquero Victor Abril, se lo cortó como aparece en la segunda foto y, hace pocos días, un poco más corto, como aparece en la tercera foto.
Según mi modo de ver, el primer corte (segunda foto) hoy en día es muy común y lo usan las señoras que no quieren tenerlo ni largo ni tan corto.
El último, creo que sí es más moderno, aunque los entendidos en reinas digan que es muy de "modelo". En cuanto al color, perfecto, porque le corta muy bien con el tono de su piel y el de sus ojos claros.
Creo que si ella está convencida de que este corte y color le quedan bien y asume esa actitud, va a proyectar una imagen muy moderna y puede tener éxito en Miss Universo. Esperemos a ver.
Por otro lado, parece que Michelle ha declarado que le gusta este nuevo look porque la gente no la reconoce en la calle.
Al respecto, si lo dice porque se siente "camuflada", pues me parece grave porque es una figura pública que la gente quiere conocer de cerca; si lo dice porque proyecta una imagen totalmente diferente y ese era su objetivo, pues bien.
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viernes, 23 de enero de 2009
Pronunciación y escritura correctas
Como consejo a los organizadores de eventos, a la hora de contratar los servicios de empleados para la elaboración de listas, marcada de sobres o telemercadeo, tengan en cuenta su procedencia.
Es lo más común que, en determinadas regiones de nuestro país y ciertos grupos sociales, no se pronuncien ni se escriban las palabras como son. Así, pues, quien diga: dotor, tasi, estrutura, Pieda, cotel o asolubto, no es la persona indicada para hacer las labores que menciono, por muy idónea que sea en otros aspectos.
Es lo más común que, en determinadas regiones de nuestro país y ciertos grupos sociales, no se pronuncien ni se escriban las palabras como son. Así, pues, quien diga: dotor, tasi, estrutura, Pieda, cotel o asolubto, no es la persona indicada para hacer las labores que menciono, por muy idónea que sea en otros aspectos.
jueves, 22 de enero de 2009
Calendario

Siempre he sabido que los calendarios comienzan por el domingo. Para corroborarlo, busqué en Google y en Windows.
Este tema lo traigo a cuento porque en la página Web de la Presidencia de la República de Colombia aparece el calendario pero comenzando lunes.
Como estamos tan acostumbrados a que todos los calendarios comiencen con domingo, si miramos rápidamente, podemos confundirnos.
Recuerdo la cantidad de regaños que se ganó una colega porque el calendario que mandó a hacer en una Navidad, para los clientes y miembros de junta de su empresa, tenía ese defecto: comenzaba en lunes. La gente prefirió botarlos antes que correr el riesgo de equivocarse.
Me digo: puede parecer un detalle insignificante, pero valdría la pena que el encargado de la página web de la Presidencia, lo corrigiera.
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miércoles, 21 de enero de 2009
Vestuario de los Obama en posesión presidencial


Fotos tomadas de Yahoo.com y de El Espectador.
Vestuario de la toma de posesión:
Presidente. Cumplió con los requisitos de traje protocolario para dicha ceremonia. Creo que los zapatos podrían ser más estilizados, menos gruesa la suela.
Primera dama. Creo que fue el vestido correcto, con el largo correcto. El color tiene mucho significado para el momento. Los zapatos y los guantes, verdes, aunque no en el mismo tono, le daban un toque de no programada, pero que resulta positivo al final. Su peinado y maquillaje, acordes para la ocasión y para ella.
Hijas. Muy bien su atuendo y los colores escogidos; también sus peinados.
Baile.
Presidente. Pues no sabemos si la decisión fue de él o tuvo algún asesor que lo aconsejó mal. Cómo que traje oscuro con corbata blanca de frac.
Primera dama. Un acierto el vestido en todo sentido, aunque un poco largo en su parte de adelante para comodidad al bailar.
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lunes, 19 de enero de 2009
Sillas


Las sillas sin brazos son especiales para comedor, por la forma en que queda el cuerpo con relación a la mesa y porque ocupan menos espacio; las sillas con brazos, se requieren para los auditorios, porque son ergonómicas y el cuerpo queda mucho más cómodo.
Cuándo entenderán los proveedores de alquiler de sillas que deben conocer lo mínimo para que, así mismo, asesoren a sus clientes y no siempre sea sin brazos, de manera general.
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eventos
domingo, 18 de enero de 2009
Cholados

El cholado es un refresco típico de Jamundí, Valle del Cauca, pero que se ha extendido a otros lugares, entre ellos Cali.
En Jamundí, están localizados en un parque donde acuden los visitantes, pues esta población es un atractivo turístico por la cantidad de bañaderos que tiene (ríos y piscinas); en Cali, se apoderaron del andén que bordea el sector deportivo. Bueno, pero no es el tema de la invasión del espacio público, sino del cholado.
Sus ingredientes se basan en hielo, frutas, jarabe y leche condensada. El hielo se raspa de manera artesanal y se vacia en un vaso: se le agregan frutas picadas: maracuyá, papaya, piña, banano, guanábana, mango, manzana y melón; después se le agrega un jarabe de mora para darle color y por último, leche condensada y unos cascos de frutas como decoración. Se sirve con cucharita y pitillo.
En la celebración de los 50 años de la Fundación El Cottolengo del Padre Ocampo, (aldea para ancianos), después del acto protocolario, se ofreció cholado a todos los asistentes. Se instaló carrito, muy limpio, con frutas de excelente calidad y con señoras que lo atendieron, vestidas a la usanza antigua de servidoras (bueno, sólo aquí lo entendemos).
De verdad que este refrigerio fue un verdadero acierto: todos lo degustaron y lo alabaron como una novedad en un acto así. La Directora de la fundación quiso rendirle un homenaje de agradecimiento a Jamundí con la promoción cultural de este comestible típico en su evento. La hora y el lugar, rodeado de jardines, lo hacían muy propicio.
Canapés o pasabocas

Foto tomada de beetonfortime
Sobre canapés o pasabocas, debemos tener en cuenta varios puntos:
1. Para qué los requerimos. ¿para un cóctel o para un refrigerio?
2. Qué queremos transmitir
3. Qué clase de invitados tenemos
4. Cuál es nuestro presupuesto
5. Qué ofreceremos ¿vinos? ¿licores?
6. Se distribuirán en bandeja o los mismos invitados se servirán
Aconsejo a todos los protocolistas ponerse de acuerdo con quien los contrate y con el encargado de este servicio. No se atengan a que viene de determinado club o de determinado chef. Siempre mirarlos y probarlos y dar las instrucciones sobre su distribución en el acto social.
En los sitios proveedores de estos alimentos como que no diferencian un pasaboca para un cóctel de uno para un refrigerio. Los echan todos en el mismo canasto y no es así. Los pasabocas para cóctel deben ser más pequeños, que se coman en un solo bocado o que sean fáciles de comer, si van dos o tres trozos de carne en un palillo, por ejemplo. Es decir, que no haya que hacer malabares para que no se nos caiga sobre la ropa.
Ahora bien, me doy cuenta de que los elaborados canapés o pasabocas, están siendo demasiado manipulados.
¿Se justifica que en aras de la decoración, cada ingrediente pase por tanto manipuleo?
¿Quién garantiza un excelente lavado de manos? ¿por qué no usar siempre guantes desechables o pinzas?
Hace días, antes de un evento, como siempre lo hago, hablé con el encargado de cocina para conocer cuál era su propuesta de canapés para los invitados al acto social.
Me enseñó uno elaborado en un pan entre campesino y francés, redondo, pequeño, pero no tanto que pudiese comerse de un solo bocado. Iba relleno de antipasto. Para su elaboración, se le parte una tapita superior, se le saca la masa y lo que queda adentro, se le asienta o se le alisa con repetidos movimientos circulares con los dedos.
Como se me ofreció uno para el respectivo control de calidad, lo tuve que comer en tres bocados, haciendo los debidos malabares para evitar que se me cayera el relleno.
Manifesté que estaba muy grande. Lo partió por la mitad. De nuevo, esa mitad hubo que comerla en dos bocados. De nuevo, un cuarto al que, también, se le sacó el relleno y se alisó con los dedos. Esta vez sí tuvo el tamaño adecuado, pero seguí preocupada con lo de la demasiada manipulación.
En cuanto a los quesos, si estos van a servirse directamente de la fuente en un plato, pueden presentarse de varias formas, pues se partirían y comerian con tenedorcito; pero cuando el mesero los distribuye en bandeja, deben presentarse en un tamaño que pueda comerse de un solo bocado y con palillos o en el papel especial de base.
Los chefs y los jefes de cocina deben tomar conciencia de que ellos tienen su saber, pero que deben trabajar conjuntamente con nosotros, los protocolistas y más, los que somos comunicadores porque trabajamos conceptos de acuerdo con la celebración, no trabajamos con los famosos: "así lo hemos hecho toda la vida", "así lo hace don fulano de tal", "así lo hizo la empresa tal"
sábado, 10 de enero de 2009
Elogio de la mujer brava
Transcribo este artículo publicado en la Revista Semana y escrito por Héctor Abad Faccio-lince
Elogio de la mujer brava
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!
Elogio de la mujer brava
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!
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lunes, 5 de enero de 2009
Fiesta del Toro en Medinaceli

En Medinaceli, España, se celebra desde hace unos 500 años la Fiesta del Toro, declarada de interés turístico nacional.
Dicho rito consiste en amarrarle al toro en sus cuernos dos antorchas y luego soltarlo hasta que se acaben. La gente ve, corre, salta, se acerca, ríe, goza...
Al verlo por televisión española, no pude menos que asombrarme por semejantes imagenes y decirme: cómo que en un país del primer mundo,gocen con algo así; aunque los defensores de la fiesta digan que el animal no sufre nada.
Esto me hizo recordar un ritual que se acostumbra en un pueblo del Perú de derribar un árbol grande, porque así lo manda la tradición desde hace muchísimos años.
Perdón por mi ignorancia en estos asuntos antropológicos y sociológicos, pero todo tiene su momento. En Colombia, por ejemplo, había en algunos parques Monumento al Hacha, como homenaje a aquellos que derribaron árboles para colonizar. Esto ahora es vergonzoso.
Quién sabe, pues, qué tan desocupados estarían los de Medinacelis hace 500 años que no encontraron otra forma de entretenerse de manera colectiva.
domingo, 4 de enero de 2009
Estilo de peinado






Fotos tomadas de Internet
Hace como dos años, en un evento que celebra Fenalco en Cali: Exposhow, desfilaron dos chicas, gemelas, como modelos. ¿su estilo de peinado? afro.
En esa oportunidad y cada vez que las veo en desfiles, les comento a mis amigos que no estoy de acuerdo con el look de estas niñas, porque ese estilo de peinado ya fue inventado y ya pasó de moda. No sé quién es su asesor de imagen, pero en la actualidad, lucir de "afro", sería con una peluca, a manera de disfraz, para la representación de una época: los años 70. No tiene sentido, pues, lucirlo como algo natural del momento porque, repito, ya pasó de moda.
Para estas chicas, mejor un estilo moderno para su tipo de cabello: crespos y trencitas pegadas a la cabeza. (ver fotografías, en especial, la segunda, de la cantante Corinne).
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