domingo, 17 de junio de 2012

Presidente de Colombia entrega bandera (de guerra) a deportistas


Entrega de la bandera (de guerra) a los deportistas
El  Presidente de Colombia, señor Juan Manuel Santos, entregó la bandera de Colombia (de guerra) a los deportistas que viajarán a Londres para participar en los Juegos Olímpicos 2012.

La  bandera que le correspondía entregar en este caso, era la bandera sencilla, sin escudos.  Infortunadamente, el desconocimiento de las normas y el significado de cada bandera que tenemos en  Colombia, ocasiona este tipo de  errores, por parte de los encargados  de ordenar  la confección, los proveedores de banderas, los  encargados  de protocolo y los  asesores  de comunicaciones de la  Presidencia.

Proporción y ubicación de los colores de la bandera de Colombia

Feria del empleo organizada por el Sena de Pereira
La bandera de Colombia está compuesta de tres colores: amarillo, azul y rojo.  El amarillo ocupa el 50% de la bandera y cada uno de los otros el 25%.

En tal  sentido,  la bandera puesta no corresponde a la de Colombia.   Por otro lado, cuando  la  bandera está  así, colgada, el  amarillo queda al  lado izquierdo mirando de frente.

sábado, 16 de junio de 2012

Tres modelos de escudo en la bandera de guerra

República de Colombia - Casa de Nariño

República de Colombia -Presidencia

República de  Colombia
Tres banderas de  Colombia -de guerra- con tres escudos y frases diferentes. Todo depende de la ciudad, del gusto y los conocimientos de la modista que las confeccionó.

Cómo es posible que la  Presidencia no apropie las banderas correctas para  los actos en los que esté  el   Presidente de la República. Además de violar la norma, se deteriora la imagen de éste nuestro símbolo.

domingo, 3 de junio de 2012

La ablación, ritual cultural y religioso

"Instrumental" y "antibióticos"


"Asepsia"

Práctica de la ablación

Modelo Somalí Waris  Dirie

La ablación es un ritual que se practica por  creencias religiosas o culturales. Consiste en la mutilación de los genitales externos femeninos a las  niñas  cuando les viene su período mestrual; aunque ahora se hace  en bebés  para evitar que los practicantes sean descubiertos. Por lo general, la niña es  sostenida por tres mujeres, entre ellas  su madre y una cuarta procede a la "cirugía"  con cuchillas de afeitar o con un cuchillo que ha pasado por otras mil operaciones, además de unas manos y unas condiciones nada limpias.  La hemorragia y la posible infección se curan con ceniza, entre otros ingredientes similares.  Muchas niñas mueren por alguna de las dos causas. La ablación se lleva a cabo por pretensiones de virtud en  la mujer, para que no sienta placer, para que llegue virgen al  matrimonio.

 Esta tradición constituye  un grave ataque a la integridad física y moral del ser  humano, una violación a los derechos de las mujeres y las niñas y de sumo perjuicio para  su salud.  Unas  140 millones de  mujeres en todo el mundo han padecido la ablación.  La modelo somalí Waris Dirie sufrió esta mutilación a los cinco años de edad; hoy en día es embajadora de la ONU contra la ablación femenina. Desde 2003, el 6 de febrero es el Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina.

No se tiene conocimiento de  cuándo y cómo comenzó esta práctica, pero se supone que tuvo su origen en Egipto hace unos 4.000 años y luego se  fue extendiendo por otras sociedades  africanas. En Colombia,  la tribu de los embera-chamí, la practica.


Si Dios creó al hombre y la mujer a su imagen y semejanza,  por qué habría de recurrir a cortar  alguna de sus partes de manera  obligada.  Por qué  no acudir a la enseñanza de principios virtuosos sobre la  castidad, por ejemplo.

Así sucede con infinidad de conceptos  que se practican por tradición y costumbre, solo porque alguien o un grupo lo determinó, pero que no están contemplados en ningún libro sagrado: adoración de imágenes...


Al respecto, dice el autor Bénédicte LUCAS, Doctorando en Estudios Avanzados en Derechos Humanos en el Instituto Bartolomé de Las Casas de Universidad Carlos III de Madrid y en Antropología jurídica en la Universidad La Sorbonne-Paris I (Francia). benedicte_lucas@ymail.com:

Cabe precisar que no se trata de juzgar una cultura, sino apreciar una costumbre.
En efecto, la A/MGF no corresponde a una cultura - entendida como proceso, expresión
de la vida humana, forma de comunicación y respuesta a unas necesidades básicas - sino
a una costumbre, es decir a la fijación de una norma.1 Ahora bien, ¿cómo se puede
valorar una costumbre? Desde el punto de vista filosófico-jurídico, el criterio de
apreciación más pertinente es la confrontación de esa costumbre con los derechos
humanos. Efectivamente esa "prueba de compatibilidad" es imprescindible en la medida
en que los derechos humanos se fundamentan en la dignidad humana. Ahora bien la
dignidad humana es lo que caracteriza al ser humano como persona, es la dimensión
moral de la personalidad del ser humano, dotado de racionalidad, lo que le hace libre y
autónomo.2 La dignidad humana es inherente a la condición humana, es la humanidad
del ser humano (Delmas-Marty, 2005: 90). Por consiguiente, debe ser protegida,
respetada y promovida, lo que implica que ninguna costumbre puede menoscabarla.

Ello no significa negar el derecho de cada ser humano a ser diferente, a tener una
identidad cultural distinta y a escoger valores distintos, sino poner un límite intangible a
la aceptación de ciertos valores y prácticas.


 

Divino Niño y Menino Jesús de Cartolinha

  • Divino Niño, devoción colombiana

    La  devoción del  llamado Divino Niño comenzó en 1907, primero entre  la comunidad Carmelita y luego en la  comunidad Salesiana. 

    Según la tradición, un sacerdote salesiano Juan  del Rizo, llegó primero a Barranquilla   a tratar de construir  un templo sin  tener éxito con  el recaudo  de fondos.  Entonces  pide a  Jesucristo por los méritos de su infancia   (qué tal, partiendo a Jesucristo por edades),  y se convierte  en devoto del Divino Niño.  Viaja luego a Medellín donde continuó su labor de exhortación a confiar en Jesús "por los méritos de su infancia".  Su devoción de identificaba con la imagen  del Niño Jesús de  Praga, pero en Medellín un grupo de devotos se  opuso porque tenían la exclusiva sobre el Niño Jesús de Praga (el  problema  de confiar  en las imágenes  que pertenecen a  grupos y no en Jesucristo  que es espíritu y es de todos).  El padre en mención fue  trasladado a Bogotá  donde encontró una imagen del  Divino Niño  que colocó en predios del barrio 20 de julio  (ni se sabe  quién fabricaría la imagen)

    Desde esa época, se dice que hace milagros  (según me contaron, las estadísticas no llegan ni al 15% de las peticiones).  Milagros y milagros, en ningún momento se dice que es el Salvador del alma; con lo que se puede concluir que es un muñeco casi milagrero.

    En días pasados, la Comunidad Salesiana de Bogotá intentó convertir en "marca  registrada" la imagen del Divino Niño Jesús, que se venera en  Bogotá  en la iglesia del  barrio 20 de julio y, de paso, adquirir los derechos exclusivos para su explotación comercial.  (¡El negocio!)

    La comunidad Salesiana solicitó a la  Superintendencia de Industria y Comercio registrar la marca  "Divino Niño Jesús" a su nombre.  Ante  la negativa en dos  oportunidades de la Superintendencia acudió al Consejo de Estado que dictó sentencia "La imagen del Divino Niño Jesús no puede ser registrada por ninguna empresa para comercializar productos con dicho nombre, para evitar el monopolio de la misma."

    Según el consejo de Estado "Esto generaría una  posición de ventaja injusta frente  a los otros.  Además porque ello  conduciría a  un monopolio injustificado y a que no pueda ser utilizada junto a un elemento distintitivo por ningún empresario para la promoción de sus productos y servicios, tal como lo argumenta la entidad demandada."

    El Consejo de Estado rechazó los argumentos de la Sociedad Salesiana que manifestaba que la  titularidad de la imagen "puede defender dicha imagen y evitar que terceros utilicen de manera  atentatoria contra  la  moral y la fe cristiana."

Menino Jesus de Cartolinha

 A propósito de imagenes  inventadas por el hombre, en la Catetral de Miranda, Portugal, existe una imagen tallada en madera policromada, guardada en una vitrina: el Menino Jesús de Cartolinha" o "Menino Jesús do Chapéu Alto", que significa Niño Jesús del Sombrero de Copa.  Como se observa  en la  foto, se expone todo un ajuar con trajes y complementos.  "Un auténtico muñeco de stand de juguetería", según concepto de una turista.

La leyenda es que el "niño"  (o ¿duende?) se le  apareció a  las tropas portuguesas para darles  ánimo cuando estaban perdiendo contra las tropas españolas  durante las guerras hispano-lusas y cuando las vencieron, tallaron en madera a ese niño.

Cualquier parecido con la adoración o veneración al Divino Niño o al Niño Jesús de Praga, es pura coincidencia: Imágenes que inventa el  nombre para luego "comunicarse" con ellas  que no oyen, no ven y no hablan ni física ni espiritualmente.