miércoles, 30 de diciembre de 2009

Asolírica y Zorayda Salazar






Hace años, yo creo que unos 25, conocí a Zorayda Salazar, cuando recién se había ido a Europa para darse a conocer en el mundo del canto lírico y, de hecho, ha cantado en los mejores teatros de ópera del mundo y ha compartido escenario con grandes figuras.

En uno de sus últimos viajes a Cali, en el año 2007, después de la realización de la opereta La Viuda Alegre, junto con el maestro Dionisio Riol -qepd- nace el Coro Asociación Lírica Zorayda Salazar, a manera de gratitud para con Cali.

Esta asociación está dedicada a la difusión de la cultura por medio de la creación de espectáculos musicales y escénicos en torno al canto y a la lírica. Ofrece actividades de formación en técnica vocal y dirección coral a sus integrantes con el fin de desarrollar sus capacidades para ser de este modo, una agencia que promocione los nuevos talentos de Colombia. (párrafo tomado del folleto promocional)

Pues bien. Durante los días 21 y 22 de diciembre, el Coro se presentó en un gran concierto en la Catedral de San Pedro, con el acompañamiento del Grupo Instrumental Juglares, bajo la dirección del maestro Pablo Di Mario y la dirección técnica vocal del maestro Bruno Pola.

Trataré de definir mi apreciación sobre el concierto: emocionante, de excelente calidad interpretativa y temática. Es de esos actos culturales que uno quiere ver de nuevo.

Mientras el grupo instrumental Juglares y el director esperaban en el Presbiterio, el grupo coral entró recorriendo la Catedral e interpretando Funicuni Funiculá; después vino la Misa Criolla y Navidad Nuestra del maestro Ariel Ramírez.

Al finalizar, pregunté si a los dos conciertos había ido alguna autoridad, con la respuesta negativa, pese a la visita personal que les hiciera la misma Zorayda a los respectivos Secretarios de Cultura y a la abundante información mediática.

En tal sentido, que el Gobierno Municipal y Departamental apoyen la salsa, llamada ahora "Industria de la Salsa", con subsidios económicos para las distintas escuelas de salsa de los barrios, pero también es cierto que se deben dar a conocer otras opciones de música a la niñez y a la juventud para elevar su nivel cultural y para que tengan cabida los verdaderos artistas graduados del Conservatorio, puesto que hoy en día, se le dice artista o cantante a cualquiera que cante o toque guitarra, sin la técnica debida.

Muchos éxitos a Asolírica y gracias a Zorayda y su esposo por pensar en Cali para tan ambicioso proyecto musical. Eso sí es amor al arte.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Postura cuando suena el Himno Nacional de Colombia


Fotos tomadas de Internet
Me pregunto para qué unos señores se ponen a hacer normas si no se van a tener en cuenta por parte de los que más deben dar ejemplo.
El Presidente impuso la moda de escuchar el Himno Nacional con la mano en el pecho, como es usual en Estados Unidos, pero aquí no y ahora tenemos muchos "seguidores". Entonces, o se enseña como es, o se deroga la norma.

Honores

Foto tomada de Internet
Hace dos días falleció un prestigioso humorista conocido como "el Flaco" Agudelo. Lllevaba 30 años en la televisión colombiana en el programa Sábados Felices.
Al ver la fotografía en un diario de hoy, busqué si había algún decreto de honores por parte del Gobierno Nacional y no lo encontré. Entonces no entiendo por qué o qué méritos extraordinarios hubo en su vida para hacerse acreedor a tal homenaje.
Está escrito quiénes tienen derecho a este honor de que en su ataúd, esté puesto el Símbolo Patrio.
Igual sucedió cuando se murió el chef escocés Kendon MacDonald, residente en Colombia por cerca de 30 años: sobre su féretro estaba puesta la bandera de Colombia.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Banderas y sus escudos

Sin hacer mención a la Bandera de Colombia de la foto, que ya de por sí tiene error, me referiré a las banderas de Cali y Valle del Cauca. Lo que faltaba: al proveedor se le ocurrió ¿que quedaba mejor? ¿por analogía con la de Colombia? no lo sé, que iban mejor con círculo y en cada uno el nombre de la ciudad y el departamento ¿qué tal? ah! y en color azul que haga juego ¿con qué?

Además de lo anterior, están mal puestas, según el lugar que les pertenece.

Lo malo es que este "protocolo" se copia y se copia porque como proviene de una entidad del Estado, eso genera credibilidad y la verdad, no es así.

Aunque llegué temprano al acto donde estaban estas banderas, no quise decir nada acerca de su ubicación, por las experiencias no gratas que he tenido cuando trato de educar en detallitos así.



domingo, 13 de diciembre de 2009

Ubicación de banderas

Observemos:



Foto 1. Visita del Príncipe Felipe de España a Estados Unidos





Foto 2. Visita del Presidente de Colombia a España





Foto 3. Visita del Presidente de Francia a España


Foto 4. Visita de la Primera Ministra de Alemania a Francia

Fotos tomadas de Internet

domingo, 6 de diciembre de 2009

"Uribe" actos de fe"


Foto tomada de Internet. Presidente en fátima y rezando en Casa de Nariño.


Hoy, en el diario El Tiempo, aparece esta columna de Enrique Santos Calderón con un tema que varias veces he comentado en este blog. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice el periodista.



Faltó hacer mención de la vez que el Presidente se postró de rodillas a orar en la tumba del Padre Marianito en Medellín. http://web.presidencia.gov.co/fotos/2008/julio/04/slider040708_20n.swf



Enrique Santos Calderón


"Uribe: actos de fe



El lunes metí la pata en uno de los huecos de Bogotá y terminé con fisura en el tobillo, muletas y bota ortopédica para 4 semanas. Dura vaina en este espléndido verano de incipientes fiestas navideñas.
En medio de la inmovilidad, el achante y la rabia (no culpo a Samuel, que está arreglando andenes) recordé el desconcierto que días antes me produjo la imagen televisada del presidente Uribe, cojeando abnegadamente con su bastón en medio del frío hacia el santuario de la Virgen de Fátima, durante la reciente Cumbre Iberoamericana en Portugal. Me pareció en ese momento un acto de fe innecesario y excesivo. Y ahora, desde mi condición actual, un tanto irresponsable.
Fue el único de los 22 presidentes, todos de países católicos y apostólicos, al que se le ocurrió viajar 120 kilómetros a rezar a Fátima horas antes de la Cumbre. En ese estado. Y recién salido de una fiebre AH1N1, además.
Cuenta la crónica de este diario sobre el insólito peregrinaje que miembros de su comitiva sufrieron cuando permaneció varios minutos incómodamente arrodillado frente al altar (rogando "por la querida patria", supimos luego), pero que esperaban que "el acto de fe se convirtiera en medicina divina"
Pero ni la fe, ni la milagrosa de Fátima dan para tanto. Y Uribe acusó luego el desgaste físico durante la Cumbre, donde no pudo estar en plena forma para todos sus encuentros con los mandatarios amigos de Iberoamérica.
Aunque al Presidente le cueste trabajo admitirlo, no es un superhombre, inmune a enfermedades, accidentes finqueros o rigores climáticos. Pero, más allá de su insistencia en demostrar lo contrario, el episodio de Fátima obliga a preguntarse por el sentido de esas exhibiciones de devoción. Sin ánimo de ofender a las mayorías católicas, profesiones tan ostensibles de fervor por parte del Presidente de la nación me parecen fuera de lugar. Tienen algo de anacrónico y regresivo, aunque no se pueden subestimar los efectos políticos de un populismo religioso con fino olfato electoral.
No es edificante que el jefe de un Estado social de derecho, al que tanto le ha costado separar a la Iglesia de la cosa pública, ponga en riesgo su salud, o la eficacia de su gestión externa, por irle a rezar a una virgen católica. Este país puede ser camandulero, pero no tanto.
Semejante devoción por un culto tampoco se compagina bien con el respeto por la diversidad cultural y la pluralidad de creencias que consagra la Constitución. Somos una sociedad cada vez más pluralista y menos confesional, cuyo primer mandatario no tiene por qué identificarse así con los símbolos más fetichistas de una religión, por mayoritaria que sea. En Colombia también abundan protestantes, cristianos no católicos, judíos, musulmanes, agnósticos, ateos o, simplemente, no creyentes, que pueden sentirse incluso ofendidos por esta beatería presidencial.
En una sociedad tolerante todo lo que huela a fundamentalismo religioso debe disparar alarmas. La injerencia del dogma o de la fe en los asuntos de Estado es lo que separa a una democracia de una teocracia. Por eso, mientras en Europa desaconsejan los símbolos religiosos en locales públicos (hasta en España van a prohibir los crucifijos en las aulas), en los regímenes islámicos se persigue a los infieles y se lapida a las adúlteras. Lo cual no significa que no haya mandatarios occidentales que exploten los sentimientos religiosos de sus electores. Casi siempre con malos resultados. La manipulación que hizo Bush de la beligerante derecha cristiana trajo, por ejemplo, una gran regresión política en ese país.
Uribe tiene todo el derecho de practicar su fe, aunque ojalá lo hiciera de manera más discreta y privada. Nadie duda de sus convicciones religiosas, ni de su amor por Colombia o sus anhelos de paz y prosperidad para todos. Pero nada indica que la Virgen de Fátima lo haya sacado de la encrucijada del alma, ni alejado de las tentaciones malévolas de la segunda reelección, que sería su gran pecado mortal. Y para el país que tanto quiere, una encrucijada más honda que la de su alma.
El camino del infierno está sembrado de buenas intenciones y él, en su obsesión por creerse el único mortal que puede conducir a la patria amada por el sendero correcto, puede terminar por arrastrarla a un abismo. Tocará rezar -a la de Fátima, si es del caso- para que así no sea".
Enrique Santos Calderón

sábado, 5 de diciembre de 2009

Escudo de Colombia en bandera y atril



































































Fotos tomadas de Internet
De nuevo con el tema de la Bandera y el Escudo de Colombia, en especial, cuando está el Presidente.
La Ley 12 del 29 de febrero de 1984, en el último párrafo del artículo tercero dice:
"El jefe del Escudo está sostenido por una corona de laurel pendiente del pico de un cóndor con las alas desplegadas y mirando hacia la derecha. En una cinta de oro asida al Escudo y entrelazada a la corona, va escrito en letras negras mayúsculas este lema LIBERTAD Y ORDEN".
Tenemos ahora el artículo octavo del Decreto 1967 del 15 de agosto de 1991 que dice:
"La Bandera Nacional con Escudo incorporado, solamente podrá ser usada por el Presidente de la República y los Cuerpos Armados de la Nación, denominándose Bandera de Guerra para este caso".
A continuación, el artículo tercero del Decreto 861 de 1924:
"La Bandera de Guerra de uso en el ejército tendrá un metro y treinta y cinco centímetros de largo por un metro y diez cewntímetros de ancho para las armas de pie y el estandarte, para las armas montadas tendrá un metro de largo por un metro de ancho. Estas banderas llevarán en el centro el escudo de armas de la República, enmarcado en una circunferencia de terciopelo rojo de cinco centímetros de ancho y de cuarenta centímetros de diámetro en su parte exterior, dentro del cual se inscribirá en letras de oro el nombre del cuerpo de tropas a que pertenece."
En seguida, un trozo de un escrito muy interesante que encontré en Wikipedia:
"Si la bandera lleva en su centro el Escudo Nacional, señala la existencia de un estado de guerra o la pertenencia a una institución militar. El Presidente de la República, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, habría de ser el único civil que en tiempos de paz señalare en su bandera al Escudo Nacional.

Por costumbre, sin embargo, las banderas izadas en astas en tierra no portan el escudo, aun si pertenecen a las fuerzas militares, reservándose la bandera con escudo para ser portada en desfiles.

Si los civiles quieren usar un emblema, la insignia civil tiene en su centro una estrella blanca de 8 puntas sobre fondo azul en óvalo.

Curiosamente, en Colombia es común que cualquier institución civil le cosa a su bandera el Escudo Nacional, aun en tiempos de paz. Además de los barcos mercantes y las aeronaves es difícil ver la insignia civil, con la posible excepción de algunos consulados, donde de todas formas los funcionarios desconocen por lo general la naturaleza de la insignia.

La casi totalidad de las banderas para ser utilizadas en interiores (junto a podios o sobre escritorios) llevan un escudo".
Como conclusión: Si la norma dice que la Bandera de Guerra lleva el Escudo enmarcado en circunferencia de color rojo en la que se escribe el nombre del cuerpo de tropas a que pertenece, no creo que las Banderas que aparecen como símbolo patrio detrás del Presidente en sus apariciones, cumpla con la norma. Todo ello debido a los proveedores y a la falta de instrucciones precisas o auditoría por parte de los encargados del protocolo.
Si observamos los escudos puestos sobre los diferentes soportes, apreciamos que unos están colocados derechos y otros inclinados y se lee en la parte inferior del círculo rojo frases muy diferentes en cada caso como: Colombia, Senado, Casa de Nariño, Presidencia, Libertad y Orden, Comando Aéreo... El Escudo en ambas bandas presidenciales: una tiene el Escudo enmarcado en el círculo rojo y otra no.
¿Cómo es posible que el Escudo del atril riña con el escudo de la Bandera del Presidente? En el primero dice "Libertad y Orden" y en la segunda dice "República de Colombia".
Insisto en que Presidencia debe aplicar la norma y tener la misma Bandera para las presentaciones presidenciales.

Bahía de Buenaventura en un día lluvioso

Mi pueblo.